Según el State of Marketing Europe 2026 de McKinsey, invertir en marca y branding vuelve a situarse como uno de los activos estratégicos más relevantes para competir. Incluso por encima del énfasis exclusivo en tecnologías como la IA cuando estas no están respaldadas por una marca fuerte.
Y no es una casualidad.
Como dice Andy Stalman en la entrevista con VdL, referente absoluto en branding (por algo le llaman Mr. Branding): “El branding no es el logotipo, es el alma de la marca. Y si no hay alma, la marca es irrelevante e insostenible.”
Desde esa perspectiva, aplicar IA al branding exige algo más que automatización y prompts bien escritos. La IA puede aportar velocidad, escala y claridad. Pero el sentido, la intención y la responsabilidad de construir significado, seguirá dependiendo de decisiones profundamente humanas.
Y aquí es donde muchas marcas se equivocan.
Qué parte de tu identidad corporativa puedes dejar en manos de la IA
A medida que las organizaciones adoptan IA en prácticamente todos sus procesos, surge la pregunta inevitable: ¿pero el branding también lo puedo hacer con IA?
La respuesta no es un sí ni un no rotundo.
Algunas áreas de tu identidad corporativa donde la IA es una aliada brutal, y otras donde delegar sería un error estratégico.
Veamos dónde y cómo la IA puede actuar como copiloto, pero siempre con un ojo en la estrategia y otro en la coherencia.
Análisis de marca
Aquí la IA es especialmente útil.
Puede ayudarte en:
- Investigación de mercado y análisis de competidores
- Evaluación de posicionamientos
- Definición de buyer personas
- Refinamiento de valores de marca y filosofía
- Benchmark visual y verbal
Pero no debería decidir:
- Propósito real de la marca
- Ambición estratégica
- Decisiones políticas o culturales
- Qué se quiere ser y qué no
La IA acelera el análisis y ordena información.
Pero las decisiones que definen la esencia de una marca siguen siendo humanas.
Nunca (nunca) una sensación se puede describir en un prompt para que una IA la devuelva con alma.
Naming y arquitectura de marca
Para romper el folio en blanco la IA es una gran aliada.
La IA puede:
- Generar propuestas de nombres
- Producir variantes lingüísticas
- Analizar coherencia semántica
- Sugerir sistemas de submarcas
Pero no puede:
- Comprender con precisión riesgos culturales
- Validar disponibilidad legal real
- Percibir la resonancia emocional auténtica
Un nombre no es solo semántica.
Es sonido, contexto, cultura y emoción.
Por eso el criterio humano sigue siendo clave: para detectar ambigüedades, dobles lecturas o matices que una IA no percibe, y confirmar si realmente hemos dado en el clavo o solo suena bien sobre el papel.
Verbal branding (tono, mensajes, copy)
Cuando el posicionamiento está claro, es más fácil dar el siguiente paso.
La IA puede:
- Definir y mantener el tono de marca
- Redactar claims y slogans
- Adaptar mensajes por canal
- Crear guías de voz y ejemplos de copy
- Escalar contenido sin perder consistencia
- Localizar y establecer mensajes por mercado/canal
Eso sí, conviene supervisar siempre matices culturales, expresiones locales y usos del lenguaje.
La IA ejecuta muy bien, pero no interpreta el contexto con la misma sensibilidad.
Identidad visual
Aquí es donde muchos diseñadores —y defensores del branding— nos ponemos nerviosos.
Y con razón.
Antes, tú ibas a Pinterest, sacabas tu moleskine y empezabas a tirar del hilo hasta que algo encajaba.
Ahora tenemos más opciones.
En mi opinión, la IA no viene a sustituir ese proceso, sino a entrar a jugar (y me parece una palabra bastante apropiada) entre la búsqueda de referencias y el momento de activar la pluma en Illustrator.
¿Dónde puede ayudarnos? Desde mi punto de vista, aquí:
La IA puede ayudarte a:
- Crear moodboards
- Explorar rutas creativas
- Testear conceptos visuales
- Proponer estilos gráficos y psicología del color
Y tú dirás, ¿Y ya? ¡Claro que no! En la fase final, cuando tenemos que presentar la propuesta visual, nos puede ayudar mucho para agilizar el proceso de:
- Crear mockups
- Cambios de color rápidos
- Creación de imágenes con producto
La IA no debería:
- Definir la identidad principal sin criterio humano
- Decidir el logo final
- Establecer proporciones, márgenes, sistemas o aplicaciones
- Crear los usos correctos o incorrectos de la marca
La IA es excelente explorando alternativas.
Pero la decisión final debe basarse en experiencia, estrategia y visión de marca.
Herramientas con IA que pueden ayudar a tu branding
Como ya sabrás, hay muchísimas; cada semana sale una nueva. Y además te las contamos cada lunes en nuestra newsletter. Pero aquí te nombro alguna:
Naming y arquitectura de marca
- Namify / Squadhelp / BrandBucket: generación de nombres y análisis de dominios
- ChatGPT / GPT-4: propuestas basadas en valores, filosofía y buyer persona
Investigación y análisis
- Crayon / SimilarWeb / SEMrush AI tools: análisis competitivo y tendencias
- ChatGPT / Claude / Gemini: síntesis de informes e insights estratégicos
Verbal y visual branding
- Jasper / Copy.ai / Writesonic: claims, slogans y adaptación de tono
- ChatGPT / Gemini / Midjourney / Nano Banana: imágenes, referencias visuales y producto
Consejos a la hora de plantear tu marca
Al crear o rediseñar una marca hay que pensar en todos los niveles que la componen: estrategia, propósito, identidad visual y verbal, y conexión emocional.
Por poner un ejemplo rápido, si el reciente rediseño de Mapfre hubiera sido creado exclusivamente por IA, sería algo así:

Disclaimer: No, obviamente el prompt no ha sido el mejor del mundo, pero para que te hagas una idea del resultado. ¿Tú sabías que el icono era un trébol? Pues eso.
A primera vista el resultado podría parecer coherente —en este caso, de hecho, los cambios apenas son perceptibles –. Pero un restyling no se mide por lo visible, sino por las decisiones que lo sostienen. Y precisamente ahí está el riesgo: olvidar que detrás de un restyling bien ejecutado no hay solo forma, sino meses de investigación, análisis de mercado, pruebas de percepción y decisiones estratégicas.
La IA puede generar propuestas visuales, paletas o variaciones tipográficas.
Pero no puede validar la resonancia cultural ni decidir cómo una marca se relaciona con personas reales en contextos reales (físicos y digitales).
La coherencia, la autenticidad y la emoción de una marca siguen siendo humanas.
La IA debe entenderse como una herramienta de apoyo y exploración, no como sustituto del pensamiento estratégico y diseño creativo.
Conclusión Breve
Si algo tenemos claro es que no se le puede dejar el branding al 100 % a la IA.
Puede acompañar, explorar, validar y acelerar.
Pero no decidir.
Una marca sólida, pensada, coherente y con propósito no nace de un prompt.
Normalmente (cualquiera que haya hecho una marca podrá corroborarlo) una marca nace de tiempo, discusiones, replanteamientos, a veces borrar todo y volver a empezar, llegar a un insight, verlo claro, sentirlo y definirlo.
La IA, por potente que sea, funciona como un copiloto que acelera procesos, genera ideas y asegura coherencia. Pero no puede reemplazar la intuición, la sensibilidad cultural ni la visión de largo plazo que construyen valor y resonancia real.
Ahí, el criterio y la experiencia humanas siguen siendo claramente diferenciables para crear marcas consistentes, diferenciadas y capaces de conectar emocionalmente con las personas.
Invertir en branding hoy no es solo invertir en herramientas o tecnologías.
Por eso en VdL, cuando hablamos de hacer branding, mezclamos tecnología con estrategia y creatividad, para que el resultado no sea solo el eficiente sino, justamente, el que tú realmente necesitas.




