Generar oportunidades no va de volumen, sino de entender lo que el cliente necesita.
En VdL me encargo de dar ese primer paso con el que empieza todo: abrir puertas, detectar qué necesita realmente una empresa y poner la primera piedra de cada nuevo proyecto. Mi trabajo va de hacer prospección y buscar a esos clientes ideales con los que realmente encajamos, dedicando tiempo a investigar y priorizar las cuentas donde podemos aportar un valor real.
Lo que más me gusta de mi día a día es la parte humana, cuando me pongo a escuchar lo que le preocupa a quien está al otro lado y ver de qué forma podemos echarle una mano para mejorar su negocio. Reconozco que cada llamada es distinta, por eso en esa primera charla no uso guiones rígidos, sino que voy a entender su situación concreta y de todas me llevo un aprendizaje.
